La conferencia de José Ángel Biel en los desayunos de Aragonex ha servido para repasar la situación económica de España y de Aragón, el modelo productivo por el que apuesta nuestra Comunidad o el futuro que se vislumbra a corto plazo.
Pero también ha habido tiempo para afrontar otros temas que están ahora mismo en primera plana del debate político, pero también en primera plana del debate social.
El vicepresidente de Aragón ha sido contundente al ser cuestionado sobre la estabilidad del gobierno de coalición PSOE-PAR. Ha dejado claro que el Partido Aragonés se marcharía del Pignatelli con una condición: que el presidente de Aragón convocara elecciones anticipadas, una posibilidad que se contempla gracias a la reforma del Estatuto.
Biel ha insistido en una realidad: que el PAR no es ningún realquilado en este Gobierno. “No estamos de prestado, le hemos dado una entidad al Gobierno de Aragón que nunca ha tenido”, ha dicho durante el turno de preguntas. Además, ha añadido que no gobierna igual un gobierno con un partido de izquierdas que otro con un partido de izquierdas y otro de centro.
El debate entre Biel y los asistentes no ha obviado, como era lógico, la Ley de Lenguas. El vicepresidente ha dejado claro que no le gusta y, además, que no era el momento para plantear este asunto. La Ley de Lenguas cuenta con el apoyo de 34 diputados en una cámara de 67, un dato que a veces pasa desapercibido.
Biel no descarta que el PAR plantee, en su día, una reforma de esta Ley: “Si nosotros tenemos algún día capacidad de decidir, tendremos que planteárnoslo”, ha comentado.
Ha lamentado, también, que el PSOE se haya acercado a un partido más radical en este asunto como es Chunta Aragonesista y que la Ley “haya salido del Parlamento peor de lo que ha entrado”.
