LA OPINIÓN DE ROGELIO SILVA, consejero de Política Territorial, Justicia e Interior del Gobierno de Aragón
Imaginemos a una persona que vive en un pequeño municipio, cuestión nada complicada puesto que la mitad de los pueblos de Aragón, tiene menos de 120 habitantes, y pensemos en otra persona que reside en una de las tres capitales de provincia. ¿Por qué la primera tiene que renunciar a disponer de los mismos servicios que la segunda? Las comarcas dan respuesta a esta cuestión.
Como consejero de Política Territorial, Justicia e Interior del Gobierno de Aragón recorro el territorio y compruebo como, por ejemplo, en la Comarca del Jiloca, el transporte social adaptado da servicio a más de 200 personas o en la Litera la residencia comarcal permite que 80 dependientes estén atendidos. Estos son los hechos que te comentan los habitantes de estos municipios: reciben asistencia cuando la necesitan gracias a las entidades comarcales. Esto es pensar en los ciudadanos.
Como servidor público y como miembro del Partido Aragonés, defiendo las comarcas porque creo en ellas. Surgieron de un proceso que contó con el apoyo unánime de todas las fuerzas políticas que apostaron por una organización territorial adaptada a las peculiaridades de Aragón. Aproximadamente el 85% de nuestros municipios tiene menos de 1.000 habitantes e independientemente de su tamaño, están obligados a prestar unos determinados servicios. Cuando sus ayuntamientos no llegan por falta de medios, las comarcas procuran suplir esas carencias. Y no hay duplicidad de funciones.
No la hay porque estas entidades están ejerciendo unas funciones cuya titularidad ostentaba antes el Gobierno de Aragón. Y lo están haciendo mejor, con más proximidad a un ciudadano cada vez más exigente que solicita prestaciones que requieren de trabajadores para llevarlas a cabo. ¿Cómo atendemos a un anciano que no puede apenas moverse si no hay una persona que se desplaza a su domicilio? Se necesitan trabajadores y lo mejor es que se genera empleo autóctono, se fija población, se ayuda a que nuestros pueblos no desaparezcan. Hay que ir al territorio para verlo a través de sus gentes.
Las comarcas son prestadoras de servicios que actualmente cuentan con una plantilla de 2.200 personas, aproximadamente, y de ellas el 85 % están trabajando en funciones ligadas directamente a los ciudadanos. ¿Acaso la generación de empleo en nuestros municipios es una mala noticia, y sobre todo en la coyuntura económica actual?
En estos momentos, las comarcas son titulares de las competencias de Acción Social, Cultura, Patrimonio Cultural y Tradiciones Populares, Deporte, Juventud, Promoción del Turismo, Servicios de recogida y tratamiento de Residuos Urbanos, Protección Civil y Prevención y extinción de incendios. Pero muchas veces para dar respuesta a sus habitantes, llevan a cabo actuaciones que éstos les demandan, aunque no sean de su estricta competencia. Y todo porque están al lado de ellos como herramientas clave de la política territorial que impulsamos desde esta consejería y desde el PAR. Y apostamos por seguir avanzando en esta descentralización efectiva.
Por ello, es necesario emprender un debate real sobre la administración local en Aragón y sus distintos niveles, en el que no cabe cuestionarse, al margen de intereses personales, el papel de las comarcas. Ellas están demostrando su eficacia a través de la mejora de la calidad de la vida de los habitantes en el territorio. Nuestro Estatuto de Autonomía, principal exponente de los derechos aragoneses, las conceptúa como piezas fundamentales para lograr una mayor solidaridad y un equilibrio territorial que no sería posible sin ellas.
Así, mi compromiso como responsable institucional es eliminar las brechas existentes en el acceso a los servicios públicos y privados que puedan existir entre el mundo rural y urbano y ello es posible gracias a esta organización territorial legitimada por las Cortes. Debemos trabajar para servir a los ciudadanos que se merecen una comunidad con futuro. Las comarcas lo están haciendo posible.
Artículo publicado en Heraldo de Aragón
