Parece que algunos políticos viven permanentemente instalados en la demagogia y que “vender humo”, en sus diversas versiones, se ha convertido en la propuesta electoral más publicitada, repetida, cacareada. Quizá por eso hay quienes se enfadan tanto cuando algunos podemos esgrimir los logros de una gestión eficaz y de unas ideas concretas hechas realidad.
Este vacío de ideas es aún más grave en una situación de crisis económica como la que padecemos. Lo que reclaman los ciudadanos más que nunca son decisiones, medidas que faciliten la creación de empleo, planes que superen planteamientos subsidiarios y afronten la realidad de cara y no con evasivas.
Por eso, frente a demagogas y demagogos, frente a palabras huecas que no llevan a ningún sitio, nosotros desde el PAR planteamos ideas. En las próximas semanas presentaremos en las Cortes de Aragón una proposición de Ley de Promoción y Defensa de la Empresa Familiar que busca fomentar el establecimiento de este tipo de empresas y priorizar el sistema de incentivos y ayudas destinado a empresas familiares arraigadas en Aragón. Y si presentamos esta proposición de Ley es porque sabemos de la importancia de la empresa familiar en la economía aragonesa, tanto por su contribución al PIB, como por sus especiales características de arraigo en el territorio. Arraigo que aleja tentaciones deslocalizadoras que sí afectan a otro tipo de empresas.
Esa Ley plantea, entre otras medidas, favorecer los proyectos de inversión de la empresa familiar, agilizar los trámites administrativos, priorizar a este tipo de sociedades en la contratación pública, fomentar su internacionalización, plantear exenciones fiscales en la sucesión y potenciar las ayudas para promover la continuidad de las empresas familiares, con la elaboración de un sistema especial de incentivos y nuevos instrumentos de apoyo para la formación interna. También se proponen medidas laborales como el establecimiento de medidas para minimizar el coste social de los despidos.
Esta Ley es solo una de las propuestas del amplio, ambicioso y valiente programa político del PAR. Ya sabemos que desde Aragón no podemos influir en las decisiones de la Bolsa, ni en las del Banco de España, ni en los llamados “mercados”. Pero, gracias a las competencias que nos da nuestro Estatuto, sí podemos adoptar medidas reales y que respondan a las necesidades de nuestro territorio. Tenemos que hacer los deberes en Aragón y el PAR lo está haciendo y pretende seguir haciéndolo. En los próximos días continuaremos explicando las muchas ideas que contiene este programa
A mi modo de ver la política es esto: tomar decisiones. Cuando nuestra proposición de ley llegue a las Cortes el resto de partidos tendrá que decidir si apoya o no la propuesta del PAR, si respalda o no con valentía a nuestras empresas familiares con medidas concretas. Su voto será lo que valga aunque, probablemente, más de uno/a preferirá dejarse llevar por la inercia demagógica que tanto vende últimamente.