Las recientes declaraciones de la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía, que ha asegurado que España sería capaz de absorber “sin dificultades” una subida de tipos del Banco Central Europeo obedecen a un desconocimiento total de la realidad económica de nuestro país y a un alejamiento preocupante de los problemas reales de los ciudadanos, empresas y autónomos.
Alguien debería decirle a la Ministra que, tal vez, la España de Botín y de Villar-Mir, con la que tanto le gusta reunirse, sea capaz de absorber sin dificultades una subida de tipos, pero al resto de los mortales, los que vamos justos para pagar la hipoteca todos los meses, un más que previsible aumento de tipos interés en abril nos va a hacer aún mucho más difícil llegar al final de mes, por no hablar de las pymes y autónomos que tendrán aún más complicado, si cabe, el acceso al crédito. La Ministra debe desconocer el dato de ADICAE que indica que para este 2011 se esperan más de 750.000 embargos hipotecarios entre los ciudadanos de esa otra España que desde su despacho en la calle Alcalá de Madrid no se ve.
La decisión del presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, de incrementar el precio oficial del dinero, puede que venga, en gran medida, influida por el interés de Alemania y Francia en enfriar sus economías dado el peligro potencial de inflación. Las dos economías están ya saneadas, han tomado medidas y ahora tienen un fuerte incremento del consumo interno que puede ser necesario calmar, pero será, sin duda alguna, una zancadilla para la recuperación española. Aquí todavía no hay nada que enfriar, salvo el estado de ánimo de más de cuatro millones y medio de parados, y si hay tensiones inflacionistas se deben a los altos costes de la energía, en parte por esa reforma del sistema energético que no llega.
Más del 75% de la producción y del empleo en Aragón se debe a empresas familiares, la inmensa mayoría pequeñas empresas que dependen del crédito para poder continuar generando empleo. Las palabras de Jean Claude Trichet están asegurando para los aragoneses un encarecimiento directo de las hipotecas, un freno para el consumo, una reducción de los ingresos empresariales, una limitación al acceso al crédito de nuestros emprendedores, una dificultad añadida a la creación de empleo y, en definitiva, nos pone más difícil nuestros esfuerzos de crecimiento.
No es un secreto que la política de la Unión Europea (incluida la económica) la marcan Merkel y Sarkozy, y que España ha ido perdiendo peso desde la entrada en la Crisis, pero no podemos ni debemos consentir que nuestra Ministra de Economía, la Ministra de todos los españoles, no luche por nuestros intereses con uñas y dientes, se niegue en rotundo a una acción política y se pliegue a la evidencia sin luchar antes. Esa no es la Europa que queremos, queremos una Europa que tenga en cuenta las necesidades de todos y no solo de dos, y eso es por lo que debería pelear nuestro Gobierno Central y nuestros diputados en Bruselas.
Una decisión de este tipo, nos coge a contrapié, ya que todavía no hemos terminado de sanear nuestro sistema financiero y todavía tenemos un crecimiento muy débil, cogido con alfileres. Si se produjese una subida en abril lo pagarían las familias, que a duras penas pueden pagar sus hipotecas. Según Analistas Financieros por cada 50 puntos básicos de subida, la factura de la hipoteca se encare 60 euros al mes para un préstamo medio de 150.000 euros.
A la subida de tipos de interés hay que añadir otras variantes como una mayor dificultad para comprar a crédito, la subida de precios de la gasolina o la congelación salarial, lo que hará que el consumo, que creció un 1,2% en 2010, se ralentice en los próximos meses. Así, el encarecimiento de la financiación, precedido también del aumento de los precios energéticos, perjudicará nuestra productividad y los resultados empresariales y, por tanto, la creación de empleo.
La ministra de Economía y vicepresidenta del Gobierno de España, debería de saber que una medida de este tipo no ayuda a la generación de empleo, que las PYMES, que son las que más pueden generar empleo, seguirán recortando costes y que, en definitiva, la subida de tipos dificultará la recuperación económica y rebajará la calidad de vida de los ciudadanos.
Carlos Franco
Presidente de la Comisión de Fomento y miembro de la Comisión Ejecutiva del PAR.